martes, 5 de julio de 2016

La nueva era de las relaciones internacionales en América del Norte. Desafíos y Perspectivas en la relación bilateral México y Canadá



Tania Teresa Cortés San Lázaro

Estudiante intermedia de la Licenciatura en Relaciones Internacionales 
en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la 
Universidad Nacional Autónoma de México. 
taniarrii@hotmail.com




El argumento central sostiene que los tres espacios nacionales que constituyen la región de América del Norte son México, Estados Unidos y Canadá, estados cuya historia ha compartido un sinfín de claroscuros. Hacia el año de 1980, el presidente estadounidense Ronald Reagan externó su intención por formar un Mercado Común Norteamericano que incluyera a los tres países; con ello se tendría el primer indicio en la historia de un intento de integración en la región, pero no sería sino hasta el año de 1994 en que este proyecto se llevaría a cabo con la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), ahora con el presidente Bill Clinton al timón del país hegemón.

   La ratificación del TLCAN lejos de ser un factor que contribuya a las economías de los tres países de manera equitativa favorece de manera notable a Estados Unidos, miembro que se beneficia colocando su mercancía libre de aranceles en el mercado internacional mexicano y canadiense y rechazando los productos provenientes de estos por no satisfacer o cumplir con los requisitos estipulados por las medidas no arancelarias.

De la relación bilateral entre México y el país de la hoja de Maple.

   Canadá ha permanecido en el imaginario colectivo como un país pacífico y con respecto a las relaciones establecidas con nuestro país esta imagen no es la excepción. A diferencia de los lazos o vínculos políticos establecidos por México y Estados Unidos, en las relaciones con Canadá han permeado tintes de paz y cooperación. La Unión Americana siempre preservo la ambición de apoderarse de territorio mexicano, lo cual obedeció a la existencia de crisis interna en México que eclipsaba la lucha ante un agente externo amén de la ausencia de cohesión nacional. Por otro lado, Estados Unidos era un país con un nacionalismo en periodo de gestación, aunque tatuado en el corazón del pueblo amén de contar con una estructura casi perfecta, por lo que ante el inminente caos en el territorio mexicano la invasión representaba una oportunidad.

   Durante la Segunda Guerra Mundial, en el año de 1944, Canadá estableció por primera vez relaciones diplomáticas con México, no obstante, estas no tuvieron una trascendencia relevante sino hasta los años setenta. Para entonces, los eventos acontecidos en América Latina resultaban de poco interés para el país norteamericano. A partir del año de 1968 se crean múltiples comités y foros de cooperación que servirían para vaciar las discusiones y establecer el dialogo entre las dos naciones. México funge como un aliado geoestratégico de Canadá, debido a que la economía mexicana ofrece un mercado con mayor potencial que el que explotado hasta ahora. En este sentido, Canadá aspira a relaciones más estrechas con México que con cualquier país de América Latina y el Caribe, por su proximidad geográfica y contextos análogos producto de la sociedad comercial privilegiada que comparten con el gigante del Norte.


La Cumbre de Líderes de América del Norte.

   La relación cooperativa entre México y Canadá se ha visto reflejada a través de la historia. Múltiples han sido las visitas de Estado realizadas entre los dos países, algunos ejemplos son la visita del presidente Zedillo a Canadá en 1996 y la del primer ministro Jean Chrétien a México en 1997 y 1998, así como los encuentros fuera de programa en algunas reuniones internacionales (la OEA, la APEC, la Cumbre de las Américas), la misión del Team Canada a México en 1998, etc. Además se involucraron cada vez más a actores no estatales (Universidades, ONGs). El pasado miércoles 29 de junio se llevó a cabo la Octava Cumbre de Líderes de América del Norte (CLAN) en Ottawa, Canadá, en ella participaron el presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Enrique Peña Nieto; el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Barak Obama y el anfitrión, el Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau. Esta octava edición de la cumbre fue la primera en la que el Primer Ministro de Canadá participó y se llevó a cabo pocos días antes de la fiesta nacional del país norteamericano. El “Día de Canadá” se celebra el 1 de Julio de cada año en conmemoración de su autonomía del Reino Unido en 1867.

   La cumbre sirvió como un foro de discusión en el cual se anunciaron iniciativas en aras de mejorar la competitividad económica de América del Norte, promover las energías limpias y proteger el medio ambiente, expandir los esfuerzos contra el cambio climático, fortalecer la cooperación regional y global y defender la seguridad. También se mejoraron programas de colaboración bilateral como el Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales, que permite que anualmente alrededor de 20 mil trabajadores agrícolas mexicanos trabajen de manera temporal en el país bilingüe. Otros de los acuerdos asumidos durante este diálogo de alto nivel fue el que el gobierno mexicano permita la libre exportación de productos cárnicos de ganaderos canadienses.

   Sin duda alguna uno de los aspectos más relevantes y convenientes de destacar es la formalización de la propuesta canadiense lanzada a principios de este año que anuncio la retirada del visado para los mexicanos, una medida impuesta de manera inesperada impuesta en el 2009 en aras de frenar el ingreso de refugiados y que sin duda era motivo de cierta tensión entre los dos países y de la disminución del turismo de México hacia Canadá. Dicha propuesta se concretará en diciembre de este año. El primer ministro canadiense rechazó que esta determinación provoque el incremento de peticiones de refugio de mexicanos y más bien aumentará el número de turistas que gasten dólares en su estancia y diversión.

   Lo anterior simboliza el inicio de una nueva era en las relaciones bilaterales entre México y Canadá, un gesto de cooperación de esta talla eventualmente beneficiara y hará frente al crecimiento de las economías y sociedades de ambos países. Este acuerdo interno de Canadá podrá favorecer a miles de mexicanos que cada año ingresan como turistas a este país, el Presidente de México afirmó que con esta primera visita de Estado que realiza a Canadá se marca la renovación de la relación bilateral.

Consideraciones Finales. Desafíos y perspectivas ante el bilateralismo.

   Seria gracias a los deseos conjuntos del primer ministro de Canadá, Pierre Elliot Trudeau, y del presidente de México, Luis Echeverría, de que sus respectivas naciones desempeñaran un papel más representativo en la escena internacional y redujeran su dependencia económica respecto de Estados Unidos lo que favorecería la armonización y el desarrollo de relaciones más estrechas. Pierre Elliot Trudeau es considerado el refundador del Canadá Moderno, es ahora su primogénito, Justin Trudeau con quien las relaciones bilaterales entre nuestro país y el suyo parecen entrar a una nueva era que plantea desafíos y perspectivas para ambos países.

   Canadá ha sido calificado como como el tercer mejor país del mundo en integración de inmigrantes, mientras que en Europa florecen las tensiones con inmigrantes llegados en los últimos años de África, Medio Oriente o América Latina. Para el país de la hoja de maple la cancelación del requisito de visa a los mexicanos representa un crecimiento significativo en su economía en materia de turismo y comercio internacional. Además, el éxito de su política migratoria radica en buscar ciudadanos y no trabajadores temporales, cuestión que se torna más fácil con la eliminación del visado.

   Con base en el documento acordado por Peña Nieto y Trudeau, esta alianza estratégica renovada se centrará en cuatro ejes: fortalecer los lazos entre los mexicanos y canadienses; facilitar la movilidad de nuestros pueblos; promover la prosperidad incluyente y compartida; fomentar la seguridad ciudadana y demostrar el liderazgo regional y global.
Para nuestro país significa una mayor oportunidad de vincular a los estudiantes a través de intercambios académicos, programas de movilidad internacional y estancias de investigación en Canadá, fortalecimiento de relaciones comerciales y crear un crecimiento sostenible para la población. Ante el futuro incierto que le depara a nuestro país la situación política y las futuras elecciones presidenciales en Estados Unidos, el fortalecimiento de la alianza con Canadá representa una oportunidad de crecimiento y desarrollo sumamente relevante.



Fuentes Consultadas:
·     Dávila Pérez Consuelo (Coordinadora), La Nueva Relación de México con América del Norte, UNAM, FCPyS, 1994, 556pp.
·       Deblock Christian, Benessaieh Afef y L'heureux' Mari E-Paule, Relaciones económicas entre México y Canadá desde el TLCAN: una perspectiva canadiense, [En línea], 2002, Disponible en: http://revistas.bancomext.gob.mx/rce/magazines/28/6/RCE.pdf
·    Gutiérrez Haces María Teresa, Canadá, Un estado posmoderno, México, Plaza y Valdés Editores, 2000, 577pp.

·  Rosas González María Cristina, Australia y Canadá: ¿Potencias medias o hegemonías frustradas?, UNAM, FCPyS, 2002, 757pp.

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